Hace tiempo quería escribir sobre este tema.
En los últimos años cada ves son más las personas que se obsesionan con tener gran cantidad de seguidores en sus redes sociales y eso me da curiosidad.
En un artículo anterior mencioné que somos una vieja máquina funcionando en un ambiente para el que no fuimos preparados e intentando adaptarnos de alguna manera. Sabemos que desde que el ser humano existe, crece, vive y se desarrolla en comunidad, por lo tanto, una de nuestras necesidades principales siempre fue tener un grupo de referencia, recibir aceptación del mismo y crecer en él. Eso lo sabemos bien.
Otra cosas que sabemos, por la psicología y el estudio del comportamiento humano, es que a medida que crecemos y nos abrimos a nuevas tribus, atravesamos un proceso de cambio, nos exponemos a ser aceptados o rechazados por otras personas.
La primer palabra clave acá es PROCESO.
Las cosas que verdaderamente importan en la vida, como el amor, las relaciones, la satisfacción laboral, la alegría o la paz mental, llevan tiempo, son difíciles, requieren de trabajo duro, constancia y mucha paciencia, esta es la segunda palabra clave.
PACIENCIA, tratamos a la cantidad de seguidores que tenemos en una red social como si eso dijera algo de quienes somos, de como son nuestras relaciones o de que tanta satisfacción estemos experimentando, buscamos generar impacto a partir de ello como si tener personas que nos sigan fuera un medio cuando en realidad es un resultado. - ¿Resultado de que?, de que tanto nos estemos apegando al proceso.
Estamos equivocados respecto a la definición que le estamos dando a tener seguidores en nuestras redes sociales, estamos equivocados respecto a como nos sentimos por ellos y estamos equivocados en como creemos que los vamos a conseguir.
No importa cuantos seguidores tengas, importa que estés haciendo por ellos.
No sirve tener 50k si tuviste que comprarlos. Es muy probable que eso alimente tu ego pero no tu estómago.
No importa cuantos te sigan si eso implica dejar de ser auténtico y genuino. Eso es incoherencia y al final del día siempre sale a la luz.
Conseguir seguidores, reales, fieles y activos, en el mundo digital es exactamente lo mismo que conseguirlos en la vida real, requiere del mismo proceso, el mismo esfuerzo y la misma intención: cuidar de ellos, preocuparte, brindar servicio y contribuir, ser amable y divertido, auténtico y real, compartir tus experiencia, tus aprendizajes, tus logros y tus fracasos, dar sin la expectativa de recibir. Que en otras palabras, no es más que dar amor por encima de tus intereses.
Finalmente si esto lo vamos a hacer con un fin comercial, otro punto muy importante, además de enfocarnos en construir relaciones más que en cerrar ventas, es la fuerza de tu mensaje, el enfoque de tu misión y el esfuerzo que incluyas en tu estrategia para alcanzar a la mayor cantidad de personas posibles.

En los últimos años cada ves son más las personas que se obsesionan con tener gran cantidad de seguidores en sus redes sociales y eso me da curiosidad.
En un artículo anterior mencioné que somos una vieja máquina funcionando en un ambiente para el que no fuimos preparados e intentando adaptarnos de alguna manera. Sabemos que desde que el ser humano existe, crece, vive y se desarrolla en comunidad, por lo tanto, una de nuestras necesidades principales siempre fue tener un grupo de referencia, recibir aceptación del mismo y crecer en él. Eso lo sabemos bien.
Otra cosas que sabemos, por la psicología y el estudio del comportamiento humano, es que a medida que crecemos y nos abrimos a nuevas tribus, atravesamos un proceso de cambio, nos exponemos a ser aceptados o rechazados por otras personas.
La primer palabra clave acá es PROCESO.
Las cosas que verdaderamente importan en la vida, como el amor, las relaciones, la satisfacción laboral, la alegría o la paz mental, llevan tiempo, son difíciles, requieren de trabajo duro, constancia y mucha paciencia, esta es la segunda palabra clave.
PACIENCIA, tratamos a la cantidad de seguidores que tenemos en una red social como si eso dijera algo de quienes somos, de como son nuestras relaciones o de que tanta satisfacción estemos experimentando, buscamos generar impacto a partir de ello como si tener personas que nos sigan fuera un medio cuando en realidad es un resultado. - ¿Resultado de que?, de que tanto nos estemos apegando al proceso.
Estamos equivocados respecto a la definición que le estamos dando a tener seguidores en nuestras redes sociales, estamos equivocados respecto a como nos sentimos por ellos y estamos equivocados en como creemos que los vamos a conseguir.
No importa cuantos seguidores tengas, importa que estés haciendo por ellos.
No sirve tener 50k si tuviste que comprarlos. Es muy probable que eso alimente tu ego pero no tu estómago.
No importa cuantos te sigan si eso implica dejar de ser auténtico y genuino. Eso es incoherencia y al final del día siempre sale a la luz.
Conseguir seguidores, reales, fieles y activos, en el mundo digital es exactamente lo mismo que conseguirlos en la vida real, requiere del mismo proceso, el mismo esfuerzo y la misma intención: cuidar de ellos, preocuparte, brindar servicio y contribuir, ser amable y divertido, auténtico y real, compartir tus experiencia, tus aprendizajes, tus logros y tus fracasos, dar sin la expectativa de recibir. Que en otras palabras, no es más que dar amor por encima de tus intereses.
Finalmente si esto lo vamos a hacer con un fin comercial, otro punto muy importante, además de enfocarnos en construir relaciones más que en cerrar ventas, es la fuerza de tu mensaje, el enfoque de tu misión y el esfuerzo que incluyas en tu estrategia para alcanzar a la mayor cantidad de personas posibles.





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